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Abstract @Ricardo_AMASTE: ColaBoraBora. Un paraíso inexplorado en torno al procomún

11 de Noviembre, 2011

ColaBoraBora es una isla imaginaria entre la realidad imperante y el deseo proyectado. en la que se reúne una comunidad emergente, heterogénea y mutante, cuyo nexo es el interés por lo común, lo libre y lo abierto, Un laboratorio ciudadano de reflexión en acción, desde el que formular preguntas que quizá parezcan nuevas, pero que son las mismas de siempre: ¿Estamos preparad*s para producir entre iguales y crear valor común? ¿Podemos reclamar un gobierno entre iguales y ser capaces de auto-gestionarnos? ¿Podemos convivir en comunidad de un modo sostenible y responsable?

Un i-cosistema permacultural y feminista

i-cosistema

ColaBoraBora es un i-cosistema, un entrono creativo, -formado por un conjunto diverso e integrado de organismos vivos y el medio físico donde se relacionan-, que favorece y estimula el flujo de ideas imaginativas e innovadoras, que se transforman en valor colectivamente y se traducen en desarrollo humano, económico, social, cultural, etc.

Los i-cosistemas (concepto desarrollado por el Gabinete de Iniciativa Joven de Extremadura), basan su evolución en la densidad e interconexión entre agentes creativos en todos los ámbiutos de la vida, para lo que hace falta propiciar, de modo equilibrado, factores ya tradicionales en los discursos actuales sobre la creatividad, como; el talento, la tolerancia y la tecnología (las 3T’s de Richard Florida); pero sobre todo, factores que afectan al desarrollo del contexto en general -y de las personas antes que las infraestructuras-, como las 3C’s: Cantera, porque hay que poner las bases para favorecer la creatividad y el tomar la iniciativa; Cartera, porque si no se invierte no se innova; y Ciudadanía, porque son las personas en comunidad quienes deben auto-organizarse para afrontar los retos de futuro.

Se trata pues, de superar la idea elitista de ‘clase creativa’, avanzando hacia el empoderamiento de la ciudadanía, instalando la creatividad en lo cotidiano, en la sociedad en su conjunto. Ya que un territorio sólo será creativo si lo es su ciudadanía.

Permacultura

El i-cosistema de ColaBoraBora pretende autorregularse por-desde un modelo basado en la permacultura.  La permacultura es el diseño de sistemas holísticos de hábitats humanos sostenibles, que imita las relaciones encontradas en los patrones de la naturaleza. Se basa en una serie de principios éticos fundamentados en el cuidado de la tierra y de las personas y en el reparto justo de excedentes; y en un pensamiento de diseño ecológico donde unos procesos retroalimentan otros. Los ámbitos principales de trabajo de la permacultura son la producción de alimentos, el abastecimiento energético, el diseño del paisaje, la organización de (Infra)estructuras sociales y la implementación de ciclos de uso sostenible de los recursos, a nivel ecológico, económico, social y cultural (salud, educación, finanzas, vivienda, etc.).

Feminismos

ColaBoraBora quiere aprender de las teorías críticas y las prácticas del feminismo desde las micropolíticas, fijándose en el ecofeminismo, la economía feminista o la ética de los cuidados, que establecen una conexión entre la dominación y explotación de la naturaleza y la de las mujeres, por parte del sistema jerárquico-patriarcal.

Estas corrientes del pensamiento feminista, además de las necesidades biológicas y sociales, señala como imprescindible para la buena vida y el desarrollo humano, la incorporación de la satisfacción de otras necesidades emocionales, afectivas y de cuidados. Además, las aportaciones de los feminismos incluyen la aceptación de cuestiones como la complejidad, la transversalidad, la equidad, la transparencia, la diversidad, el respeto a la diferencia, el diálogo plural, la confianza mutua, la flexibilidad o el espíritu de colaboración, como valores desde los que transformar el imaginario colectivo y la propia vida, cuestionando las dicotomías de producción-reproducción, público-privado, económico-no económico, mercado-familia, etc.

Orientándonos en la isla

En ColaBoraBora nos orientamos a partir de cuatro puntos cardinales: el procomún, el código abierto, el emprendizaje social y las prácticas colaborativas. Cuatro áreas de actuación interrelacionadas, en las que el procomún tiene un papel transversal y protagonista.

Procomún

El procomún (provecho común, traducción al castellano del commons anglosajón) es la manera de producir y gestionar en comunidad, de manera pública y colectiva, bienes y recursos, tangibles e intangibles, que nos pertenecen y pueden ser libremente utilizados por tod*s y entre tod*s deben ser ampliados y preservados. Un modelo de gobernanza co-responsable, basado en la comunidad, la confianza, la transparencia, el trabajo solidario, el intercambio entre iguales; que asegure la equidad en el acceso y uso a los recursos y el reparto justo de los beneficios derivados de los mismos. El procomún lo forman las cosas que heredamos, creamos y re-creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras. Una gran diversidad de bienes comunes, naturales, culturales o sociales, como por ejemplo: las semillas, Internet, el folclore, el agua potable, el genoma, el espacio público, el conocimiento, etc. Bienes y recursos que muchas veces sólo percibimos cuando están amenazados o en peligro de desaparición o privatización.

Código abierto

Para avanzar en el desarrollo del procomún de un modo sostenible, es necesario desarrollar iniciativas pensadas, producidas y/o distribuidas desde una perspectiva común, libre y abierta, algo que en gran medida se consigue gracias al código abierto (open source).  Con código abierto nos referimos al libre acceso, reproducción y distribución del código fuente  -la información y/o conocimiento, ya sea en forma de un patrón, un diseño, una metodología, una programación, un manual didáctico, etc.-, de cualquier producto, servicio o actividad. El código abierto (frente a modelos cerrados) facilita la replica, la reutilización, la recontextualización, la remezcla, en distintas comunidades conectadas en red; permite la acción viral y la producción de derivados del original para su adaptación y mejora exponencial (gracias a la colaboración distribuida); ejemplifica y hace operativo el deseo de accesibilidad y colaboración en torno a un proyecto común.

Para gestionar el código abierto, están proliferando numerosas licencias libres y/o abiertas (p.e. Creative Commons o GNU), que propician el ‘rastro’ de los proyectos con diferentes especificaciones y/o restricciones; permitiendo explícitamente la copia, comunicación pública, distribución, modificación y/o explotación de parte o de la totalidad de cada creación. Estas licencias no sólo permiten preservar la autoría original y el posible control sobre los usos derivados de las creaciones, sino que representan un verdadero mecanismo de replicación y difusión, para imaginar y producir nuevos modelos y posibilidades, apoyándose y nutriendo redes de seguidor*s, prousuari*s y divulgador*s.

Emprendizaje social y economía solidaria

Derivado del marco y la misión de EUTOKIA (Centro de Innovación Social de Bilbao en el que ColaBoraBora tiene su base principal de trabajo), nos centramos en el emprendizaje social, desde el punto de vista de comenzar una empresa, antes que abrir una empresa (como forma jurídica). Tomar la iniciativa, arriesgarse, comprometerse con determinación con una idea con la que contribuir a un avance social significativo y duradero.

Se trata de reintegrar las actividades económicas en su contexto social, pensar en la economía como medio y no como fin, como instrumento no excluyente, no especulativo. Una economía alternativa y solidaria, que favorezca la cooperación en lugar de la competenci. Nuevos modelos organizativos y de negocio, en los que la generación de valor económico sea tan sólo uno de los objetivos, junto a otros como: articular relaciones más justas, contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas y al desarrollo de la(s) comunidades(s), dar rienda suelta a la creatividad o mejorar el entorno.

Prácticas colaborativas

La idea de comunidad en un entrono creativo es fundamental para ColaBoraBora. Para su desarrollo y la identificación de retos comunes, nos apoyamos en prácticas colaborativas: design thinking, ludo pedagogía, psicología social, etc. Procesos y dispositivos de mediación y relación al servicio de la comunidad y de la producción de procomún, que favorezcan la inteligencia social, la imaginación colectiva, la co-creacíón o la producción cooperativa entre iguales (Peer to Peer). Prácticas abiertas y disruptivas, que a partir del encuentro y la conversación, de la hibridación y la remezcla, del aprendizaje y el conocimiento compartido, de la interconexión de lo micro con lo micro y con lo macro, dejen espacio para lo caótico, lo emergente, el deseo, lo inesperado, lo emocionante… Se trata de contravenir años y años de educación competitiva, para redescubrir el potencial positivo de colaborar.

Por dónde hemos empezado

No es fácil sumarse a un viaje a la deriva, adentrarse entre la maleza hacia lo inexplorado. Por eso, para poner un límite sostenible a la incertidumbre, en nuestro primer año de exploración de ColaBoraBora, poco a poco hemos ido fijando algunas expectativas-objetivos, que se concretan a través de proyectos y actividades, que sirven como puntos de referencia y como casos sobre los que centrar la atención, los recursos y los esfuerzos comunes.

Para ello, hemos seguido una premisa que aprendimos viendo La bola de cristal: ‘Sol* no puedes, con amig*s si’. Así, ColaBoraBora se ha constituido como un catalizador ecológico, que trabaja en red, para fortalecer el tejido existente y hacer converger iniciativas, sumándose a otros agentes que ya están en marcha, como Platoniq, YProductións, REAS, Innobasque, Fábricas de Creación o Medialab Prado. Y por eso, antes que poner en marcha nuevos proyectos, hemos preferido ilusionarnos y comprometernos con iniciativas que no partían de nosotr*s, sino de otros agentes dispuestos a repartir juego, y hacer del propio proceso de desarrollo de sus proyectos, un experimento de co-creación, un proyecto procomún. Actualmente trabajamos principalmente alrededor de tres iniciativas: Goteo, una red social de crowdfunding para proyectos con un ADN abierto; Empresas del Procomún, una investigación sobre modelos organizativos y de negocio en torno a comunidades y bienes comunes; y Hondartzan, una comunidad local cuyo nexo es lo común, libre y abierto.

Goteo

Una red social de financiación colectiva y colaboración distribuida (servicios, infraestructuras, microtareas y otros recursos), desde la que impulsar el desarrollo autónomo de iniciativas que generen nuevas oportunidades para la mejora constante de la sociedad y el enriquecimiento de los bienes y recursos comunes. Una nueva plataforma de crowdfunding para la inversión de ‘capital riego’ (gota a gota), en proyectos creativos e innovadores, cuyos fines sean de carácter social, cultural, científico, educativo, tecnológico o ecológico, que contribuyan al desarrollo del procomún, el conocimiento libre y/o el código abierto. Una alternativa o complemento a la financiación derivada de la administración pública y/o de la empresa privada, reactivando el papel co-responsable de la sociedad civil.

Empresas del Procomún

Un proyecto de investigación colectiva, que trata de rastrear la emergencia de toda una serie de nuevas iniciativas empresariales, cuya filosofía, modelo de negocio y de gobernanza se basa en la producción y gestión del procomún, de un modo sostenible para todos los agentes implicados. Organizaciones diferenciadas o evolucionadas, a partir de una generación anterior de empresas enfocadas en la creación de riqueza, a través de la explotación de bienes, patentes y/o derechos de autor, que primaban el rendimiento al accionista, sobre beneficios que repercutan en el contexto social, en las comunidades en las que se insertan y de las que se nutren. La investigación trata de determinar la naturaleza de este heterogéneo tipo de entidades y medir su impacto económico, social y cultural.

Hondartzan

Una serie de encuentros periódicos en las playas de la isla, en los que todo el mundo es bien recibido, sean, aborígenes, residentes de islas cercanas, turistas accidentales o naufrag*s del sistema la deriva. Se trata de articularnos como comunidad, fijando expectativas individuales y colectivas, y estableciendo un marco común de referencia desde el que poder conocerse-actuar-aprender-investigar-prototipar-reflexionar-trabajar-celebrar colectivamente. Actualmente tenemos cuatro objetivos principales: 1. Re-conocernos más y mejor y aumentar la diversidad; 2. Empezar a ‘hacer’ a través de proyectos concretos y procesos de prototipado; 3. Desarrollar conocimiento en torno al procomún desde la teoría y la práctica; y 4. Conectarnos con otras experiencias a nivel local, estatal e internacional, que desde diferentes formas están trabajando en torno al procomún, para crear masa crítica y compartir proyectos y conocimiento.

Soñando y propiciando entornos creativos

Y para terminar, una breve batería de llamadas de atención relacionadas con este mundo en el que ColaBoraBora tan sólo es una minúscula isla perdida en el mapa. Cuestiones que permitan la reflexión sobre el desarrollo de los entornos creativos, en un momento donde frente al necesario cambio de modelo, siguen primando los recortes que no pretenden sino seguir manteniendo el sistema imperante, promoviendo lo privado, frente a lo común, lo libre y lo abierto. Un momento en el que se está produciendo una grave privatización y/o desmantelamiento de los servicios y espacios públicos, y una preocupante degradación de los biotopos donde de modo natural se desarrolla la vida y la creatividad social.

  • Un i-cosistema rico y sostenible se basa en el mantenimiento y desarrollo de su biodiversidad (grande-pequeño-micro, local-global, hardware-software, analógico-digital, formal-informal, …).
  • Hay que prestar espacial atención a los límites, a lo mixto e intermedio, a los márgenes, a lo diferente, a los espacios informales, a lo que surge de modo desordenado y espontáneo. Descubrir lo que sucede más allá de la norma y el dogma, donde se manifiesta la complejidad y se producen los mestizajes.
  • El espacio común y público (físico y digital), para que mantenga sus necesarios valores y potencialidades democráticas, no puede ser gestionado de modos institucionalizados y/o privatizados.
  • Articular modelos de co-responsabilidad entre la sociedad civil, las instituciones y las entidades privadas, que favorezcan la autogestión y la autonomía.
  • Las políticas públicas deben comprometerse, invertir y apoyar la emergencia y la creatividad social. En primer lugar, deben facilitar y no entorpecer.
  • Poner especial atención en las personas y en los procesos, poniendo en valor la transversalidad, la interculturalidad, lo intergeneracional y lo inclusivo.
  • Tender puentes entre lo real y lo virtual, entre los medios y entornos analógicos y digitales, desde las potencialidades de las NTICs para hacernos más libres, enriquecer la vida pública y favorecer la interacción.
  • Las ‘industrias creativas’ tan sólo son una pequeña parte de la ‘economía de la cultura’ y las formas de producción artística y cultural; y probablemente, la parte que más responde a inercias del pasado hegemónicas e inmovilistas.
  • No coger la parte por el todo. Las ciudades no son necesariamente el centro de los i-cosistemas, sino una parte de los mismos, en un rico entramado rurbano.
  • Terminar con la competitividad entre entornos-ciudades-territorios y pasar a una fase de colaboración y complementariedad de nodos en red.

En definitiva, vivimos un momento en el que hay que tomar la palabra, posicionarse, pasar a la acción; quizá esperando a encontrar soluciones macro, pero mientras tanto, intentándolo desde lo micro, desde lo cotidiano, lo pequeño, lo cercano, lo reproductivo… Soñando y propiciando nuestros propios entornos creativos, como puede ser ColaBoraBora, un lugar hacia el que poner rumbo sin saber muy bien a dónde vamos, ni cómo llegaremos, pero al que pensamos que merece la pena ir.

+ información

- Sobre ColaBoraBora: http://www.colaborabora.org

- Sobre Goteo: http://goteo.org

- Sobre Empresas del Procomún: http://www.empresasdelprocomun.net
- Sobre procomún: http://medialab-prado.es/laboratorio_del_procomun
- Sobre i-cosistemas: http://www.slideshare.net/tag/icosistemas
- Sobre permacultura: http://www.permacultura-es.org
- Sobre economía solidaria: http://www.economiasolidaria.org
- Sobre feminismos: http://www.emakumeak.org

Abstract Juan Carrete (@medialabprado): Medialab-Prado y la colaboración empresarial. Un proyecto

10 de Noviembre, 2011

Medialab-Prado, programa del Área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid, esta orientado a la producción, investigación y  difusión de la cultura digital y del ámbito de confluencia entre arte, ciencia, tecnología y sociedad. Su principal objetivo es crear una estructura en la que tanto la investigación como la producción artística y cultural sean procesos permeables a la participación de los usuarios.

Medialab-Prado actúa, además,  de nexo entre personas e instituciones con perfiles diversos e intereses comunes, favoreciendo todo tipo de sinergias que a menudo ponen de manifiesto el potencial y la creatividad del trabajo en común. Medialab-Prado es asimismo un espacio permanente de información, recepción y encuentro.

Pero está claro que en esta época de incertidumbre económica,  Medialab-Prado no es inmune a sus  consecuencias, y se plantea buscar otras vías complementarias de desarrollo que garanticen la continuidad y el crecimiento sostenible de todas sus líneas de actuación.  Sin duda Medialab-Prado  dispone de un gran potencial de crecimiento que  deberá  liberar para buscar nuevos modelos de participación y  financiación de empresas privadas. En la actualidad este trabajo se atiende de forma activa, pero, quizá, no con la máxima capacidad y  dedicación que los nuevos tiempos requieren.

Se han  analizado las fórmulas de financiación que tienen en la actualidad los centros de producción de arte españoles, la mayoría  de ellos surgidos  por iniciativa de las distintas  administraciones públicas. Aunque, parte de estos, además de los fondos públicos, cuentan con el apoyo de  empresas privadas para recabar financiación de actividades concretas.  Estas ayudas  adquieren distintas modalidades que van desde  la creación de vínculos estables que dan lugar a proyectos con una financiación mixta (pública y privada) o mancomunada (participación de varias empresas) hasta las colaboraciones individuales que se hacen en calidad de miembro permanente o amigo del centro, mediante el pago de una cuota anual fija.

Recientemente se ha abierto  un debate entre los profesionales del sector sobre las fuentes de financiación, puesto que son muchos los proyectos dependientes de instituciones públicas y privadas que pasan por conseguir una subvención externa para su ejecución.  En este sentido se echa  en falta la realización de estudios de viabilidad y demanda  que permitan adecuar  el coste de los proyectos con los objetivos de las instituciones patrocinadoras.

El método de  “financiación por objetivos que en la actualidad se plantea resulta absolutamente novedoso en nuestro entorno.  Al menos así  lo confirma el sondeo realizado entre los centros de creación artística.  En ninguno de ellos se han encontrado prácticas de financiación similares a la que se propone en el presente proyecto.

Finalmente,  debemos señalar que  la captación de recursos económicos a través de patrocinio para acciones aisladas y puntuales (cursos, talleres, seminarios, etc.) carece de sentido, sin una continuidad que, hoy por hoy, consideramos imprescindible para situar a Medialab-Prado como un centro innovador, participativo y en constante desarrollo.

Sociedad digital y cultura abierta: @piscitelli, @jfreire, @pedrojimenez, @Ricardo_AMASTE, Juan Carrete, @gimenete

28 de Octubre, 2011

cátedra_27Posiblemente y sin desearlo entremos en una redundancia involuntaria ya que sociedad digital y cultura abierta bien son de todo punto inseparables. La innovación, la creatividad, el emprendimiento, la participación, el código abierto, el compromiso compartido, la inteligencia distribuida… son términos que forman parte de este modelo, no ya emergente sino innegable, de cultura. Un modelo que va mucho más allá de lo tecnológico y que asienta sus bases sobre la ética de la colaboración y los modelos de estructuras participativas. Actitud más que tecnología. Las ciudades hoy no pueden comprenderse acotadas por perímetros cerrados. Tampoco sus ciudadanos, su cultura, su creatividad. Son modelos demasiado estrictos que constriñen la necesidad de desarrollo y evidencian incomprensibles  paradigmas centralizados y predecibles. El activismo forma parte de estas nuevas actitudes, de esta conciencia de lo expansivo. Buena parte de la denominada sociedad digital bebe de estos valores. El ecosistema cultural y creativo de nuestras ciudades descansa sobre estos modelos. El genio independiente desaparece y se generan procesos de interacción que se multiplican hasta lo insospechado desde las comunidades y las redes.

El tercer bloque de las IV Jornadas de Ciudades creativas abordará el ámbito de la cultura digital, que ha aportado nuevos conceptos y metodologías a la sociedad actual, alejados del exclusivismo y afines a la colaboración. Las experiencias de los ponentes en torno a la cultura abierta nos aproximarán a la amplias posibilidades que nos ofrece la tecnología en ámbitos como la educación, el urbanismo, la cultura, el arte…

Hackeando la educación. Creando dispositivos de persuasión más allá del paradigma de broadcast

Alejandro Piscitelli, diseñador de proyectos en culturas digitales y profesor Titular de Proyecto #mediosdelfuturo (ex #Redisenar2010 ex-Proyecto Facebook), se interroga si podemos imaginar nuevos usos y apropiaciones de lo abierto, lo comunitario, lo compartido vía redes sociales y otros programas. A partir de casos reales de innovación educativa (donde se desmotan teórica y prácticamente algunas de las cajas negras que nos impiden pensar y actuar de otro modo), Piscitelli indicará algunos caminos posibles para diseñar otras políticas sectoriales y globales.

Cultura digital, smart citizens y ciudad abierta

Juan Freire, biólogo emprendedor, es explorador del papel de la innovación, la estrategia y la tecnología y cultura digitales en las redes sociales, las organizaciones y las ciudades. Según Freire, las tecnologías sociales son los vehículos que están haciendo posible una nueva forma de urbanismo que podríamos denominar emergente o P2P, por analogía con las redes de intercambio de archivos entre pares. Esta aproximación representa una forma alternativa de construir la ciudad, de abajo arriba y utilizando el conocimiento y la acción ciudadana. Se diferencia del urbanismo convencional o top down basado en el conocimiento experto y en procesos jerárquicos controlados por políticos, gestores y técnicos en los que la ciudadanía juega un papel pasivo.

La cultura es un palimpsesto infinito

Pedro Jiménez es socio fundador de la Asociación Cultural comenzemos empezemos que creó el Festival del Festival ZEMOS98 y de ZEMOS98 Gestión Creativo Cultural. Cree en la cultura de la remezcla como elemento indispensable para innovar.

ColaBoraBora. Un paraíso inexplorado en torno al procomún

Ricardo Antón, co-director de AMASTÉ, es militante del procomún y el decrecimiento, seducido por la ética feminista y la permacultura, siempre en proceso a la deriva. ColaBoraBora es una isla imaginaria entre la realidad imperante y el deseo proyectado, en la que se viene a reunir una comunidad emergente, heterogénea y mutante, cuyo nexo es el interés por lo común, lo libre y lo abierto. Un laboratorio ciudadano de reflexión en acción desde el que formular preguntas que quizá perezcan nuevas, pero que son las mismas de siempre: ¿Estamos prepara@s para producir entre iguales y crear valor común? ¿Podemos reclamar un gobierno entre iguales y ser capaces de auto-gestionarnos? ¿Podremos sostener la propiedad entre iguales y saber defender el procomún frente a la apropiación privada? ¿Podemos convivir en comunidad de un modo sostenible y responsable?

Medialab Prado y la colaboración empresarial

Juan Carrete, especialista en historia del arte y director de Medialab-Prado, se ha dedicado en los últimos años a difundir la cultura digital. Carrete presentará el proyecto de colaboración entre las empresas y Medialab-Prado, institución clave en el desarrollo de la cultura digital mediante la generación de conocimiento y el impulso de proyectos de creación colaborativos.

La tecnología: medio y canal para un mundo más justo y sostenible

Alberto Gimeno, ingeniero informático, tecnólogo y emprendedor que ha fundado varias empresas. Cree en el uso de la tecnología para mejorar la vida de las personas y motivar cambios sociales para un mundo más justo y sostenible.

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Buenas Prácticas seleccionadas de este bloque:

Vivero de Iniciativas Ciudadanas – Iniciativas para el empoderamiento urbano (Madrid): cartografía de iniciativas sociales que suponen “otra forma de hacer las cosas”, incorporando nuevos conceptos en innovación social y estudiando su aplicabilidad a proyectos y propuestas (estudios de caso) en el ámbito de la arquitectura y lo urbano.

Parc Audiovisual de Catalunya – Living Lab Audiovisual de Terrassa, ALT (Terrassa): entre los objetivos del ALT figura el de convertirse en un espacio para la interacción y el diálogo entre el audiovisual y la creación industrial. Esto implica una manera de transformar la creatividad en un activo audiovisual, donde converjan producción y creatividad, capaz de generar crecimiento económico.


Juan Carrete presentará el proyecto de colaboración empresarial de Medialab-Prado

14 de Octubre, 2011

fotoJCarreteJuan Carrete, especialista en historia del arte, se ha dedicado en los últimos años a difundir la cultura digital. Dentro del bloque Sociedad digital y cultura abierta de las IV Jornadas de Ciudades Creativas, Juan Carrete presentará el proyecto de colaboración entre las empresas y Medialab-Prado, institución clave en el desarrollo de la cultura digital mediante la generación de conocimiento y el impulso de proyectos de creación colaborativos.

Juan Carrete es doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Director de Medialab-Prado y de Intermediæ [creación contemporánea] del Área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid. Profesor Tutor de Historia del Arte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Director del Centro Cultural de Conde Duque, del Ayuntamiento de Madrid, de 2000 a 2006. Director de la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de 1985 a 2000, antiguo Secretario de la Revista de Arte “Goya”, de la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid. Miembro correspondiente de The Hispanic Society of America de Nueva York y Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Miembro del Fine Arts Advisory Committee del Spanish Institute de Nueva York.

Ha publicado numerosos estudios sobre Historia del Arte, en particular sobre la historia (Goya y Picasso) y el presente del arte gráfico. En la actualidad sus investigaciones se dirigen a la gestión de la “cultura digital”.

Ricardo Antón, una propuesta en torno al procomún para las ciudades creativas

28 de Septiembre, 2011

ricardo_amasteRicardo Antón, co-director de AMASTÉ participará en las IV Jornadas de Ciudades Creativas. Se autodefine como des-artista, apocalíptico y adaptado, a medio camino entre Eskorbuto y Bob Esponja, anarco-comunitarista informal, incoherente militante del procomún y el decrecimiento, seducido por la ética feminista y la permacultura, siempre en proceso a la deriva . A pesar de presentar el proyecto ColaBoraBora dentro del bloque Sociedad digital y cultura abierta, no tiene una identidad ni una presencia digital articulada y la web de AMASTÉ lleva tiempo “en construcción”, eso sí se le puede seguir en twitter  @Ricardo_AMASTE.

Desde 2001 forma parte de AMASTÉ , una oficina de ideas especializada en articular procesos y dispositivos de mediación, relacionales y participativos, que fomenten la imaginación, la reflexión activa y el espíritu crítico, como herramientas para el desarrollo social, cultural, económico y/o político. Una manera de expandir nuestra práctica artística más allá de los límites del arte. entre la creatividad aplicada, la comunicación para compartir o la pedagogía basada en aprender del otro. En este tiempo, hemos realizado un montón de proyectos, casi siempre de modo colectivo y colaborativo: Emancipator Bubble, CASI TENGO 18, Dinamik(tt)ak, ESTO LO HE HECHO YO!, Tod@s a las huertas!, Talleres sobre basura, 100%TerritotioMóvil, PKTenteres, ATASKOA, Monederos disidentes, ESETÉ, SelecciónLAB…  Actualmente estamos trabajando principalmente en dos proyectos: comenzando una incursión en ColaBoraBora, la paradisíaca y casi inexplorada isla del procomún, en el nuevo Centro de Innovación Social de Bilbao EUTOKIA con proyectos como Goteo, Empresas del Procomún, HONDARTZAN, Kit-Krak o TRANSlab Amarika; y dejándonos llevar por las Olas de energía ciudadana del proyecto de Capital Europea de la Cultura en 2016, que Donostia acaba de conseguir gracias a su apuesta por una cultura para la convivencia que ayude a erradicar la expresión violenta de los conflictos.

Sus textos sobre ciudades creativas son poco académicos pero casi siempre son quejas propositivas: Cultura e I+D+i (El tamaño no importa) , Economía de la cultura vs industrias creativas / Amurrio vs FloridaA mí no me digas que no se puede,  Pueden (deben) los artistas contribuir a reinventar el capitalismo?ANTITODO. El poder de la antimarca en el sistema de mercado .

BLOQUE 3: SOCIEDAD DIGITAL Y CULTURA ABIERTA

4 de Agosto, 2011

IMG_0525El tercer bloque de las IV Jornadas de Ciudades creativas abordará el ámbito de la cultura digital, que ha aportado nuevos conceptos y metodologías a la sociedad actual, que promueven la colaboración en red y se alejan de planteamientos exclusivistas.

Posiblemente y sin desearlo entremos en una redundancia involuntaria ya que sociedad digital y cultura abierta bien son de todo punto inseparables. La innovación, la creatividad, el emprendimiento, la participación, el código abierto, el compromiso compartido, la inteligencia distribuida… son términos que forman parte de este modelo, no ya emergente sino innegable, de cultura. Un modelo que va mucho más allá de lo tecnológico y que asienta sus bases sobre la ética de la colaboración y los modelos de estructuras participativas. Actitud más que tecnología. Las ciudades hoy no pueden comprenderse acotadas por perímetros cerrados. Tampoco sus ciudadanos, su cultura, su creatividad. Son modelos demasiado estrictos que constriñen la necesidad de desarrollo y evidencian incomprensibles  paradigmas centralizados y predecibles. El activismo forma parte de estas nuevas actitudes, de esta conciencia de lo expansivo. Buena parte de la denominada sociedad digital bebe de estos valores. El ecosistema cultural y creativo de nuestras ciudades descansa sobre estos modelos. El genio independiente desaparece y se generan procesos de interacción que se multiplican hasta lo insospechado desde las comunidades y las redes.

Los ponentes de este bloque perciben una gran distancia las estructuras sociales e instituciones heredadas de los siglos anteriores y las necesidades de la sociedad red, por eso son impulsores de proyectos e iniciativas que difunden de manera activa y práctica los “nuevos” conceptos vinculados a la cultura abierta.

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Alejandro Piscitelli es profesor de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y experto en redes sociales. Es impulsor del Proyecto Facebook,una herramienta educativa participativa en el entorno universitario, que desarrolla prácticamente el concepto edupunk.

Juan Freire es biólogo, profesor de la Universidad da Coruña (España) y socio director de Laboratorio de Tendencias. Juan Freire cree que el viejo modelo de educación jerarquizado ya no sirve, pero que la transferencia de conocimiento sigue siendo importante. Defiende el concepto de educación expandida como un aprendizaje que se realiza entre pares. Las tecnologías sociales, que cada vez más están más al alcance de la población y lo jóvenes proveen nuevos métodos de transferir conocimiento para crear profesionales pero también personas.

Pedro Jiménez es coordinador de Zemos 98 (España), un equipo de trabajo que realiza proyectos de gestión creativo cultural dentro de la sociedad red, promoviendo la mediación tecnológica y experimentación de contenidos y formatos, y desarrollando prácticamente conceptos como procomún y educación expandida. Uno de sus proyectos destacados en el ámbito de la educación es la Escuela Expandida donde aplicaron nuevos procesos educativos en un instituto del Polígono Sur de Sevilla.

Ricardo Antón es co-director de AMASTÉ, una oficina de ideas especializada en articular procesos y dispositivos de mediación, relacionales y participativos, que fomenten la imaginación, la reflexión activa y el espíritu crítico, como herramientas para la innovación y el desarrollo social, cultural, económico y/o político. Ricardo Antón define el concepto de procomún como un modelo de gobernanza, donde las cosas de todos, como el conocimiento, se pueden utilizar de forma colectiva. Actualmente está desarrollando este concepto en el proyecto ColaBoraBora en EUTOKIA, para definir el programa cultural de Donostia – San Sebastián para ser Capital Europea de la Cultura en 2016.

Juan Carrete Parrondo es historiador y Director de MediaLab-Prado (España), un espacio orientado a la producción, investigación y difusión de la cultura digital y del ámbito de confluencia entre arte, ciencia, tecnología y sociedad. Se trata de un centro de producción y encuentro intradisciplinar, referente, cuya metodología de trabajo es colaborativa.

Alberto Gimeno es emprendedor, programador e impulsor del proyecto Cachirulo Valley (España), una iniciativa que tiene como objetivo fomentar el ecosistema emprendedor tecnológico en Aragón, desde la filosofía de la innovación abierta. Promueve el encuentro entre los vendedores y los desarrolladores de tecnologías para generar sinergias y nuevas iniciativas.