El tercer bloque de las IV Jornadas de Ciudades creativas abordará el ámbito de la cultura digital, que ha aportado nuevos conceptos y metodologías a la sociedad actual, que promueven la colaboración en red y se alejan de planteamientos exclusivistas.
Posiblemente y sin desearlo entremos en una redundancia involuntaria ya que sociedad digital y cultura abierta bien son de todo punto inseparables. La innovación, la creatividad, el emprendimiento, la participación, el código abierto, el compromiso compartido, la inteligencia distribuida… son términos que forman parte de este modelo, no ya emergente sino innegable, de cultura. Un modelo que va mucho más allá de lo tecnológico y que asienta sus bases sobre la ética de la colaboración y los modelos de estructuras participativas. Actitud más que tecnología. Las ciudades hoy no pueden comprenderse acotadas por perímetros cerrados. Tampoco sus ciudadanos, su cultura, su creatividad. Son modelos demasiado estrictos que constriñen la necesidad de desarrollo y evidencian incomprensibles paradigmas centralizados y predecibles. El activismo forma parte de estas nuevas actitudes, de esta conciencia de lo expansivo. Buena parte de la denominada sociedad digital bebe de estos valores. El ecosistema cultural y creativo de nuestras ciudades descansa sobre estos modelos. El genio independiente desaparece y se generan procesos de interacción que se multiplican hasta lo insospechado desde las comunidades y las redes.
Los ponentes de este bloque perciben una gran distancia las estructuras sociales e instituciones heredadas de los siglos anteriores y las necesidades de la sociedad red, por eso son impulsores de proyectos e iniciativas que difunden de manera activa y práctica los “nuevos” conceptos vinculados a la cultura abierta.

Alejandro Piscitelli es profesor de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y experto en redes sociales. Es impulsor del Proyecto Facebook,una herramienta educativa participativa en el entorno universitario, que desarrolla prácticamente el concepto edupunk.
Juan Freire es biólogo, profesor de la Universidad da Coruña (España) y socio director de Laboratorio de Tendencias. Juan Freire cree que el viejo modelo de educación jerarquizado ya no sirve, pero que la transferencia de conocimiento sigue siendo importante. Defiende el concepto de educación expandida como un aprendizaje que se realiza entre pares. Las tecnologías sociales, que cada vez más están más al alcance de la población y lo jóvenes proveen nuevos métodos de transferir conocimiento para crear profesionales pero también personas.
Pedro Jiménez es coordinador de Zemos 98 (España), un equipo de trabajo que realiza proyectos de gestión creativo cultural dentro de la sociedad red, promoviendo la mediación tecnológica y experimentación de contenidos y formatos, y desarrollando prácticamente conceptos como procomún y educación expandida. Uno de sus proyectos destacados en el ámbito de la educación es la Escuela Expandida donde aplicaron nuevos procesos educativos en un instituto del Polígono Sur de Sevilla.
Ricardo Antón es co-director de AMASTÉ, una oficina de ideas especializada en articular procesos y dispositivos de mediación, relacionales y participativos, que fomenten la imaginación, la reflexión activa y el espíritu crítico, como herramientas para la innovación y el desarrollo social, cultural, económico y/o político. Ricardo Antón define el concepto de procomún como un modelo de gobernanza, donde las cosas de todos, como el conocimiento, se pueden utilizar de forma colectiva. Actualmente está desarrollando este concepto en el proyecto ColaBoraBora en EUTOKIA, para definir el programa cultural de Donostia – San Sebastián para ser Capital Europea de la Cultura en 2016.
Juan Carrete Parrondo es historiador y Director de MediaLab-Prado (España), un espacio orientado a la producción, investigación y difusión de la cultura digital y del ámbito de confluencia entre arte, ciencia, tecnología y sociedad. Se trata de un centro de producción y encuentro intradisciplinar, referente, cuya metodología de trabajo es colaborativa.
Alberto Gimeno es emprendedor, programador e impulsor del proyecto Cachirulo Valley (España), una iniciativa que tiene como objetivo fomentar el ecosistema emprendedor tecnológico en Aragón, desde la filosofía de la innovación abierta. Promueve el encuentro entre los vendedores y los desarrolladores de tecnologías para generar sinergias y nuevas iniciativas.