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Buena Práctica: Red de Artistas entre Dos Orillas (Fundación Directa)

18 de Noviembre, 2011

EDO_BP2La Red de Artistas ‘Entre dos Orillas’ es un proyecto dirigido a potenciar los vínculos que unen a todos los seres humanos a través del arte y la cultura mostrando la riqueza que encierra la diversidad.

Un proyecto orientado a generar espacios de encuentro y oportunidades de empleo en el sector cultural para una Red y un catálogo cultural formado por más de 200 artistas, de 15 disciplinas y 29 países que desarrolla las siguientes actividades: formación on-line y presencial en emprendizaje cultural; festivales escénicos, exposiciones, concursos, talleres, performances; asesoramientos individuales y grupales; creación y mantenimiento de canales y redes sociales; envío de Boletín digital y alimentación de la Página Web de soporte del proyecto: www.entredosorillas.org

La Red de Artistas “Entre dos Orillas” parte, por tanto, de la concepción de que la cultura nos permite abrirnos y reconstruir nuestras identidades dejando que “el otro” nos habite para, finalmente, comprender el significado profundo de las migraciones como una de las mayores aventuras de la creación humana a lo largo de todos los tiempos.

Inmigración y cultura se conjugan en esta iniciativa en la que Fundación Directa actúa de altavoz de este grupo de personas, ayudándoles a difundir su obra, promocionando el encuentro entre culturas y favoreciendo la diversidad y la interculturalidad.

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Abstract Ali Madanipour: Diversidad inclusiva, diálogo e innovación

16 de Noviembre, 2011

El conocimiento ha encontrado un lugar central en la búsqueda de futuras bases para el desarrollo económico. Uno de los ejes motores de la visión de la estrategia de crecimiento Europa 2020 (http://ec.europa.eu/europe2020/index_es.htm), elaborada por la Comisión Europea, consiste en “crear valor basando el crecimiento en el conocimiento”. El conocimiento es definido, generalmente, en términos de ciencia y tecnología, y es facilitado por el desarrollo de una infraestructura que se inspira fuertemente en la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación. Otra vía paralela, aunque menos conocida, de desarrollo económico pasa por las actividades culturales. Progresivamente se está reconociendo la importancia de las actividades culturales y creativas como parte del desarrollo económico fundamentado en el conocimiento. A pesar de sus diferencias, estas dos vías paralelas de la ciencia y la tecnología, y de la cultura y las artes coinciden en la idea de la innovación.

La innovación es el principio clave en el desarrollo económico y la transformación. Incluye la producción de nuevas ideas, productos y prácticas, en general suelen ser resultado de la interacción de diferentes individuos, grupos y organizaciones. La diferencia y la interacción también se encuentran en el centro de la innovación. La pregunta que se plantea es: ¿qué formas de diferencia y qué formas de interacción conducen a la innovación  en las actividades culturales y creativas? En el desarrollo urbano y la gestión, la interacción ha sido favorecida mediante la formación de clústeres espaciales y planes institucionales interactivos.

En un sentido limitado de la cultura, que se centra en los productos culturales, ve las industrias que se han desarrollado a su alrededor y se han inspirado en estos productos como una vía de desarrollo económico. La respuesta espacial a esta tendencia, ha sido el desarrollo de los distritos culturales en las ciudades, donde las artes y la cultura son promovidas y facilitadas. Hay instituciones culturales que están vinculadas y dan nombre a estos distritos, y se han creado nuevos espacios para actividades creativas a partir de los restos del declive de la industria manufacturera. Sin embargo, hay algunas cuestiones que tienen que ser exploradas: ¿la proximidad física genera resultados creativos? Las ciudades siempre han desarrollado clústeres de diferentes actividades pero ¿los clústeres diseñados son una fuerza para la productividad cultural? ¿Qué tipo de espacios son creados y como se relacionan con su entorno? Si hay espacios en medio de ciudades en declive o enclaves industriales ¿qué potencial de relación y fertilización entre estas áreas y los suburbios de la ciudad se puede esperar?

La proliferación de productos culturales está íntimamente relacionada con el crecimiento de la economía basada en el consumo. Buena parte de la economía en la mayoría de países occidentales está basada en el consumo: los gastos en consumo representan el 70% de la economía de Estados Unidos. La dimensión espacial de este enfoque ha sido el desarrollo de espacios urbanos que facilitan y estimulan el consumo a través del ocio y la venta minorista, que utiliza el color, la experiencia, los eventos y la publicidad. Sin embargo, lo problemas económicos actuales demuestran que el modelo de la economía del consumo no es sostenible económicamente ni medioambientalmente. Por lo tanto, la cuestión a explorar es ¿cómo se pueden desarrollar productos culturales no necesariamente vinculados a la economía del consumo? Además, el consumo no es accesible en términos de igualdad y las crecientes desigualdades conllevan en muchas sociedades la fragmentación urbana, con un amplio abanico de posibilidades que van de los barrios ricos vallados a los guetos pobres, impulsando a todo el mundo a consumir y excluyendo a aquellos que no pueden permitirse tener acceso a los productos de consumo.

Otra respuesta espacial a esta tendencia ha sido la modernización del espacio urbano para las necesidades de la llamada clase creativa. Pero la idea de una élite que es la columna de la economía puede no ser el todo acertada, puesto que muchas de sus actividades no involucran necesariamente la creatividad. Además, el trabajo de una élite solo puede ser efectivo en conexión  con el apoyo de toda la comunidad, sin la cual este grupo no puede actuar. Pasar por alto la contribución de otras partes de la sociedad, conlleva sociedades jerarquizadas, en las cuales hay que considerar que la gentrificación es inevitable, que no quiere ver las consecuencias sociales negativas, que comportan amargura y resentimiento a aquellos que son despreciados o desplazados a la fuerza.

Estos enfoques tienden a aprovecharse de la noción instrumental de la cultura y no consideran la diversidad cultural subyacente, que es un rasgo de la vida urbana moderna. Los resultados espaciales pueden ser la generación de enclaves para la élite, áreas gentrificadas, y lugares marcados, que conllevan condiciones sociales fragmentadas y no estimulan la capacidad productiva local en el desarrollo cultural y económico. Por eso, es necesario tener en cuenta la diversidad. Entendida en un sentido limitado o rígido, la diversidad cultural solo creará resultados superficiales y excluyentes.

Entender de forma limitada la diversidad simplemente conlleva resultados superficiales, puesto que pone el énfasis en apariencias, reflejando una diversidad cultural imaginaria aséptica y ficticia en relación a las diversidades existentes. Esto se refleja en lo urbano y se ve en todas partes en la publicidad y en la experiencia económica, de hecho, las experiencias exóticas son empleadas para generar excitación. En contraste, una interpretación muy rígida y profunda de la diversidad se convierte en una mirada introspectiva, que lleva a formas de tribalismo que no quieren relacionarse con el otro. Para algunas personas, la intersección entre diversidad cultural e innovación representa inseguridad y pérdida de identidad. En la práctica, la identidad social no es tan fluida como el consumismo parece sugerirnos y no está tan estancada como el tribalismo la entiende, no está solo a la merced de las corporaciones internacionales ni de los modelos ultra-conservadores del pasado.

La identidad se entiende a menudo como la distinción de algo, pero también muestra las similitudes con otros, ambos elementos de un proceso comparativo de las cosas. En el desarrollo económico, la identidad a veces es usada para marcar, para mostrar que un producto es diferente de otros del mismo rango. En términos culturales, hay un sentido que defiende que en el proceso de globalización, las distinciones locales han sido erosionadas y que por lo tanto la reafirmación de la identidad es necesaria. En las ciudades, estas consideraciones económicas y culturales encuentran su manifestación en la arquitectura icónica y otras formas de distinción, desde las  clasificaciones a los lemas específicos, todas las armas que están a disposición de los consultores de marca. Pero ¿cómo esta búsqueda desde un punto de vista exterior está relacionada con las realidades, necesidades y aspiraciones de la sociedad local? ¿Hasta dónde este enfoque puede atravesar  la superficie y puede alcanzar las condiciones materiales de la gente en su lugar?

Un balance difícil que tiene que ser hecho entre la necesidad de seguridad y continuidad y las dinámicas de diversificación e innovación. Así la diferencia debe ser interpretada en un sentido que evite asociaciones superficiales y temporales, que no sean otra forma más de consumo, asimismo evitando afiliaciones rígidas que no pueden reconocen los otros y persisten en un mundo sin cambios i potencialmente estancado. Tiene que incluir la diversidad existente en la población, y la diversidad que surge del encuentro de esta población entre ella y con los otros, ya sea cara a cara o a través de la mediación.

La sociedad moderna es fundamentalmente urbana, y las ciudades son lugares de la diferencia. Desde los tiempos antiguos, esta diversidad ha sido reconocida, especialmente en la división del trabajo, que asigna diferentes roles a diferentes personas, haciendo posible la vida urbana. Sin embargo, la búsqueda de innovación tiende a privilegiar a algunos participantes, algunos sectores y espacios sobre otros, creando desconexiones entre estos participantes y el resto de la sociedad. Un conocimiento limitado del proceso asume que la innovación tiene lugar fuera de un contexto. Sin embargo, la innovación es intrínseca al contexto de la ciudad, tiene lugar en diferentes áreas de actividad y en todos los niveles de participantes interesados. La idea que la innovación es la especialización de una élite socava la inteligencia y el conocimiento que puede encontrarse en cualquier actividad humana, equivale a una esquizofrenia cultural. El argumento que se debe dar es que la diferencia social debe ser entendida en un sentido amplio, que va más allá de un limitado grupo de participantes y explora nuevas posibilidades a través de formas de interacción inclusivas y abiertas.

La forma espacial e institucional que esta forma abierta de interacción debe tomar es el desarrollo del dominio público. Los lugares y las instituciones que permiten que diversos grupos se conozcan entre ellos, y participen en la vida cultural y política, y exploren libremente nuevas ideas y prácticas, son un ingrediente esencial de este reconocimiento de la diversidad. En respuesta al laissez faire económico y a la diversidad social del siglo XIX, se desarrollaron muchas instituciones públicas, y un larga lista de pensadores enfatizaban la importancia del reconocimiento como fuerza social, que fue posible gracias a las instituciones públicas que ofrecían oportunidades a las nuevas ideas y prácticas, una lección que debemos repasar hoy día.

Una interpretación limitada de la cultura conduce al desarrollo de enclaves de élite desconectados del resto de la sociedad, legitimando la gentrificación y el elitismo, o el consumismo y el desarrollo superficial de la diversidad. Contrariamente, una interpretación amplia de la cultura como modo de vida, reconoce la diversidad como un componente inherente de la sociedad urbana y busca las vías en que estas formas diferentes se puedan desarrollar y tener efectos positivos mutuos. En términos espaciales e institucionales, esto conlleva el desarrollo del dominio público, los lugares y los procesos donde diferentes ideas, prácticas y grupos pueden encontrarse. Más que los enclaves de élite o funcionales, el enérgico y empoderado dominio público es inclusivo para una amplio abanico de ideas y prácticas, y permite el desarrollo de la distinción local como resultado de la interacción de poblaciones culturales diversas dentro y entre diferentes localidades. La presión de la homogeneización, consecuencia de la globalización, es compensada, de esta manera, por las composiciones democráticas con sus rasgos económicos y sociales únicos.

Cultura, tiempos inciertos y ciudades diversas: Josep Ramoneda, Ali Madanipour, Juan Luís Mejía y @celioturino

26 de Octubre, 2011

diversidad

Hace algunos años que vivimos en tiempos inciertos: la crisis de los modelos tradicionales para hacer frente a las secuelas negativas de una recesión económica global pone de manifiesto la necesidad de buscar nuevas soluciones y propuestas que permitan corregir los desequilibrios que afectan negativamente a los ciudadanos.

El cambio de referentes es tan profundo que existe coincidencia en que “ya nada puede volver a ser igual”. Así, la falta de respuesta de los arquetipos existentes ha dado paso a una creciente relevancia de la realidad urbana local como eje de nuevas oportunidades en donde la cultura, en su sentido más amplio, asume un papel crucial. El reconocimiento de la diversidad del contexto urbano, del particular conglomerado de agentes en cada territorio y de la riqueza de la multiplicidad cultural contribuye a hacer de las ciudades, espacios diversos de convivencia y de innovación, donde deben buscarse los nuevos modelos para la  acción.  ¿Qué factores hacen de la ciudad, el espacio adecuado para resolver los retos actuales? ¿Cómo favorece el mundo local la generalización de la cultura?

En este bloque, intelectuales internacionales de la talla de: el filósofo y periodista Josep Ramoneda; el urbanista Ali Madanipour; el historiador, escritor y gestor cultural CelioTurino; el jurista y humanista Juan Luís Mejía, analizarán, desde enfoques distintos, los retos a los que se enfrentan las ciudades actuales.

La cultura de la incertidumbre

Josep Ramoneda, director del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, nos acercará al crecimiento de la incertidumbre, que promueve el miedo y paraliza la ciudadanía. En contraposición, Ramoneda propone una recuperación de la ilustración y de una cultura ciudadana implicada.

Diversidad cultural, identidad e innovación

Ali Madanipour, especialista en el estudio del espacio público y los procesos sociales y psicológicos que lo influencian, centrará su ponencia en la articulación de tres temas clave en las ciudades creativas diversidad cultural, identidad e innovación. Ali Madanipour defiende una interpretación amplia del concepto cultura, puesto que éste reconoce la diversidad como un componente inherente de la sociedad urbana. Según Madanipour, en términos espaciales e institucionales, esto conlleva al desarrollo del dominio público, de lugares y de procesos donde diferentes ideas, prácticas y grupos pueden encontrarse, haciendo posible la innovación.

El palimpsesto urbano

Juan Luís Mejía, rector de la Universidad EAFIT de Medellín (Colombia) y ex-Ministro de Cultura de Colombia, nos adentrará en la recuperación de espacios públicos para la ciudadanía en Medellín. Según Mejía, en los últimos ocho años, la ciudad y algunos “no lugares” se han re-escrito sobre sus huellas y ahora forman un palimpsesto urbano en procura de la convivencia ciudadana.

Cultura viva, la política del bien común

Celio Turino, impulsor de la campaña por la Cultura Viva Comunitaria y ex-Secretario de Ciudadanía Cultural en el Ministerio de Cultura del gobierno de Brasil, presentará el programa Cultura Viva. Este programa es concebido como una red orgánica de gestión, agitación y creación cultural y tiene como base de articulación el Ponto de Cultura (punto de cultura). Hay 3.000 Pontos de Cultura esparcidos por todo Brasil que promueven la cultura como expresión simbólica, como ciudadanía, como economía.

espacio_publico

Buenas Prácticas seleccionadas de este bloque:

  • Plataforma La Noria de Amig@s - Huerto del Rey Moro (Sevilla): Un espacio con valor cultural y educativo.
  • Museo Thyssen Bornemisza - Red de Públicos (Madrid): Espacio en el que las personas con diversidad funcional y con necesidades específicas, sus familias y las organizaciones y comunidades encuentran en el Museo un lugar en el que desarrollar al máximo sus capacidades
  • Fundación Directa – Red de Artistas entre dos Orillas (Madrid): Un proyecto que ha pretendido apoyar el triple propósito de sensibilizar a nuestra sociedad a través de la cultura, en torno a los valores de la integración, abrir oportunidades (de trabajo y de proyección social) a una comunidad humana con características propias como es la conformada por las y los inmigrantes del sector cultural que han elegido España como destino y, finalmente, contribuir al aprovechamiento del legado y manifestaciones culturales que las y los inmigrantes traen consigo como factor para el enriquecimiento de nuestra propia cultura.

BLOQUE 1: CULTURA, TIEMPOS INCIERTOS Y CIUDADES DIVERSAS

2 de Agosto, 2011

Japo 300

El primer bloque de las IV Jornadas de Ciudades creativas tratará sobre “Cultura, tiempos inciertos y ciudades diversas”.

Hace algunos años que vivimos en tiempos inciertos: la crisis de los modelos tradicionales para hacer frente a las secuelas negativas de una recesión económica global pone de manifiesto la necesidad de buscar nuevas soluciones y propuestas que permitan corregir los desequilibrios que afectan negativamente a los ciudadanos.

El cambio de referentes es tan profundo que existe coincidencia en que “ya nada puede volver a ser igual”. Así, la falta de respuesta de los arquetipos existentes ha dado paso a una creciente relevancia de la realidad urbana local como eje de nuevas oportunidades en donde la cultura, en su sentido más amplio, asume un papel crucial. El reconocimiento de la diversidad del contexto urbano, del particular conglomerado de agentes en cada territorio y de la riqueza de la multiplicidad cultural contribuye a hacer de las ciudades, espacios diversos de convivencia y de innovación, donde deben buscarse los nuevos modelos para la  acción.  ¿Qué factores hacen de la ciudad, el espacio adecuado para resolver los retos actuales? ¿Cómo favorece el mundo local la generalización de la cultura?

El estudio de los casos de ciudades como Stuttgart, Bilbao, Barcelona, Newcastle o Medellín, muy diferentes entre ellos nos ofrecerá pautas a explorar e implementar en el actual contexto de incertidumbre al que nos enfrentamos. Los ponentes nos aportaran su experiencia de la ciudad desde perspectivas diferentes.

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Por un lado, dos alcaldes de ciudades mediasWolfgang Schuster, Alcalde de Stuttgart (Alemania), desde hace 14 años, e Iñaki Azkuna, Alcalde de Bilbao (España) desde hace 12 años, nos presentan su modelo de ciudad.

Stuttgart, una ciudad de 600.000 habitantes con una potente área metropolitana, es conocida por su industria vinculada al automobilismo (Porsche y Mercedes) y, cada vez más, por ser una ciudad verde. Esta ciudad ha apostado por ofrecer una gran calidad de vida a los ciudadanos, con una presencia de parques y vegetación muy importante, los coches no inundan los espacios públicos, existe una transporte público de calidad y donde la cultura toma cada vez más un papel protagonista.
Bilbao, una ciudad de 350.000 habitantes que sufrió una grave crisis en los años 80 del siglo XX debido al declive de la siderurgia y la minería. Una ciudad que, a pesar de la polémica y la controversia que generó la construcción del Museo Guggenheim ha sabido reinventarse y hacer creíble su cambio de piel.

Por otro lado, intelectuales de la talla de Josep Ramoneda, filósofo, Ali Madanipour, urbanista, y Juan Luís Mejía, jurista y humanista colombiano, desde enfoques distintos analizaran los retos a los que se enfrentan las ciudades actuales.

Ali Madanipour es profesor de Urbanismo de la Newcastle University (Gran Bretaña). Madanipour se ha centrado en el estudio y la investigación sobre el diseño, desarrollo y gestión de las ciudades, con especial interés en el espacio urbano, desde un punto de vista social y psicológico. Madanipour analiza el caso de la decadencia de la ciudad de Newcastle con el declive de la minería y desarrolla como se ha aplicado el modelo de encogimiento de la ciudad (shrinking cities).

Josep Ramoneda dirige actualmente el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (España) y colabora con medios de comunicación como El País y la Cadena Ser. Dirige las colecciones “Textos filosòfics de Edicions 62 y “Ensayo” de Tusquets Editores. Josep Ramoneda es un intelectual comprometido, que desde el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, ha impulsado la reflexión sobre la ciudad y el mundo contemporáneo desde una perspectiva glocal teórica y práctica. El CCCB se ha convertido en un lugar de reflexión referente no solo a nivel local por sus congresos, exposiciones y festivales, pero también desarrolla una política de proximidad mediante proyectos que vinculan la institución con la población del barrio del Raval. La última publicación de Josep Ramoneda se titula Contra la indiferencia.

Juan Luís Mejía es actualmente rector de la Universidad EAFIT de Medellín (Colombia). Es un intelectual referente en Colombia y ha desempeñado cargos como ministro y diplomático en Colombia. Conoce de primera mano las políticas desarrolladas en los últimos años en la ciudades de Medellín y Bogotá, que han sabido darle la vuelta al incivismo y la violencia.