Balance de las IV Jornadas Internacionales de Ciudades Creativas (II)
En el ámbito “Sociedad digital y cultura abierta” se concretaron algunas de las reflexiones que se habían ido desarrollando el día anterior. Los ponentes nos mostraron como la tecnología, ni buena ni mala intrínsecamente, presenta grandes potencialidades. Las tecnologías sociales nos permiten repensar la educación así como promover la gobernanza. Asimismo, se ahondó en el concepto de procomún, como el espacio de participación y colaboración de la ciudadanía y las nuevas oportunidades para una cultura más horizontal y menos dependiente de los grandes grupos empresariales.
En la mañana del viernes, Alejandro Piscitelli nos advirtió que, en esta era del remix y la reapropiación, hacen falta nuevos dispositivos pedagógicos y propuso expandir el aula con las redes sociales. Lástima que por falta de tiempo no pudo desarrollar algunas de las experiencias en las que ha participado. Podéis leer sus reflexiones antes y después de su intervención.
Seguidamente, Juan Freire abordó el ciudadano inteligente (smartcitizen) frente a la ciudad inteligente (smartcity), la ciudad del procomún frente a la ciudad de las tecnologías antisociales y elitistas. En este sentido, Juan Freire defendió que se pueden generar aplicaciones a partir de datos abiertos para fomentar la gobernanza y que las redes sociales son espacios de encuentros ciudadanos urbanos.
En el siguiente bloque, Ricardo Amasté presentó ColaBoraBora y los valores y conceptos en los que se fundamenta este proyecto. De estos, nos quedamos con emprendimiento entendido desde un punto de vista transformador, que se concreta en un nuevo modelo de empresa, las empresas del procomún. Sus reflexiones sobre las jornadas se pueden consultar en el blog de ColaBoraBora.
Luego, Pedro Jiménez de Zemos98 abordó de forma divertida un tema polémico la cultura como copia. Pedro Jiménez defendió que todas las obras creativas son derivadas y que la remezcla permite el empoderamiento de la ciudadanía. A pesar que su intervención fue de las que más controversia provocó, animó a la audiencia.
Alberto Gimeno desarrolló como las nuevas tecnologías están introduciendo estructuras horizontales en nuestra sociedad post-industrial. Desgranó brevemente algunas iniciativas que hacen la vida más fácil a los ciudadanos, en el caso de la creación, existe la posibilidad de autopublicarse un libro, editarse su propia música, etc.
Juan Carrete presentó el equipamiento MedialabPrado, un equipamiento entendido como una hoja en blanco, donde los artistas investigan sobre la cultura digital. Un modelo de equipamiento basado en los espacios autogestionados.
Finalmente, las ponencias se cerraron con el ámbito “Ciudadanía, cultura y territorio”, a pesar que se señaló que el barrio cada vez tiene menos importancia puesto que nuestras redes sociales cada vez están más expandidas por el mundo, también se destacó la importancia del trabajo comunitario y del impulso por parte de la sociedad civil de las iniciativas creativas.
Ronald Van Kempen empezó hablando de la pérdida de importancia del barrio en la vida de las personas, y del rol creciente de los espacios vitruales.
Silvia Mugnano siguió presentando, como en el caso de Milán, la categoría de ciudad creativa no ha sido fruto de una estrategia diseñada desde la política cultural, sino el resultado del trabajo del tejido empresarial y la sociedad civil.
Finalmente, José Guirao presentó La Casa Encendida, un equipamiento sociocultural que trabaja la comunidad desde cuatro ejes básicos: cultura, solidaridad, medio ambiente y educación. Un ejemplo concreto de equipamiento que articula la ciudadanía, cultura y territorio.
Los asistentes a las IV Jornadas también tuvieron la posibilidad, dentro del ámbito “Madrid, Ciudad Creativa” y fuera del horario de las ponencias, de realizar visitas guiadas a diferentes equipamientos públicos y privados de la ciudad de Madrid. Este espacio más informal permitió generar reducidos foros de debate sobre algunos de los conceptos presentados en las ponencias.
Los equipamientos que se visitaron fueron:
Matadero Madrid, un equipamiento municipal multidisciplinar con espacios abiertos para el paseo y el descanso y que reúne muchos equipamientos en uno (salas de arte contemporáneo, teatro, cinemateca…). Un equipamiento espectacular que también está abierto a iniciativas privadas de creación.
La Casa Encendida, un centro cultural privado en el que conviven diferentes líneas de trabajo (cultura, educación, medio ambiente y solidaridad) y un público variado (con diferentes perfiles tanto de edad como de condición socioeconómica), con una clara vocación comunitaria.
CentroCentro, un equipamiento municipal de nueva creación que quiere ser un espacio público de información y encuentro, que acoja actividades relacionadas con la reflexión alrededor de la ciudad.
Medialab Prado, un equipamiento municipal centrado en la investigación y creación sobre la cultura digital.
Studio Banana, un estudio creativo privado con un modelo singular, que acoge creativos de diferentes en un espacio que va mucho más allá del co-working, puesto que realiza una actividad comunitaria en el barrio.
























